El estilo

Lo que tu llamas estilo, yo lo llamaría limitación; ten en cuenta que, a día de hoy, todavía aprendo a base de errores y aciertos; la falta de preparación la intento compensar con una constancia que disfruto mucho. Eso sí, soy bastante rutinario, me gusta salir a la calle como quien se sienta en una silla de su casa. Me atraen los temas cercanos, que de alguna forma conozca, pero que me descubran algo nuevo.

— Paco Martí, “La Vida Sencera”

Comunicarse

Pertenezco a una generación en que a los niños no se les permitía hablar salvo en contadas ocasiones y siempre y cuando pidieran permiso. Pero nadie los escuchaba y, con gran frecuencia, les cortaban la palabra. De ahí esa dificultad de elocución de algunos de nosotros, ora titubeante, ora excesivamente rápida, como si temiésemos en todo momento que nos interrumpieran. De ahí sin duda ese deseo de escribir que me entró, igual que a muchos otros, al salir de la infancia. Tienes la esperanza de que los adultos te lean. Y así no les quedará más remedio que escucharte sin interrumpirte y sabrán de una vez lo que llevas en el corazón.

— Patrick Modiano, “Discurso en la academia sueca”

Viajes mínimos

En mis viajes nunca me he alejado demasiado. He viajado a Suiza, Francia, Austria, Alemania, Holanda y también por la Italia central y meridional. Y siempre durante las vacaciones de verano o los fines de semana. Cuando viajo hago dos tipos de fotografías: las habituales, esas que todo el mundo hace, que al fin y al cabo me interesan poco o nada; y las otras, las que sí me importan, las únicas que considero verdaderamente “mías”. En “mis” fotos los temas son los más cotidianos, proceden de nuestro campo visual habitual: son, en definitiva, imágenes que estamos acostumbrados a percibir de manera pasiva; aisladas del contexto habitual de la realidad circundante, replanteadas fotográficamente dentro de un discurso distinto, esas imágenes se revelan cargadas de un nuevo significado. Podemos entonces percibirlas de manera activa; es decir, podemos emprender una lectura crítica.
Por eso me interesa sobre todo el paisaje urbano, la periferia, porque es la realidad que tengo que experimentar a diario, la que mejor conozco y la que por tanto mejor puedo replantear como un “nuevo paisaje” para su análisis crítico, continuo y sistemático. Por eso me gusta tanto viajar a través del atlas, y me gustan aún más los viajes mínimos de domingo en un radio de tres kilómetros desde mi casa.

– Luigi Ghirri, “Paisajes de cartón”

El camino más difícil

Quizá sean las palabras “crítico” y “criticar” las que tan a menudo nos confunden. ¿Quién nos ha puesto en la cabeza que un crítico debe criticar? He llegado a una conclusión: el mal y la fealdad se cuidarán solos; es el bien y la belleza los que necesitan de nuestros cuidados. Es más fácil criticar que prestar cuidados. ¿Por qué elegir el camino más fácil?

– Jonas Mekas