La incapacidad para el elogio

No existe crítico profesional que obtenga relevancia por sus comentarios positivos de obras ajenas, sino que cuanta más negatividad salvaje transmita, acaparará más atención y respeto. Por eso, el elogio se ha convertido en algo tan comprometido en la sociedad. Para muchos es un signo de debilidad. Están dispuestos a reconocerle a alguien el talento, pero para no sentirse disminuidos se ven obligados a revocar el elogio o por lo menos aplicarle la rebaja preceptiva.

– David Trueba, “A cuestas con el elogio”

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