
El mes de febrero de 1942, tres meses después del ataque a Pearl Harbor, Estados Unidos toma una medida sin precedentes dirigida contra su propia población. Una orden dictada por el presidente Roosevelt decreta que unos 120.000 ciudadanos norteamericanos de etnia japonesa sean expulsados de sus hogares y sean encarcelados en una decena de campos de concentración situados en zonas aisladas de los estados de Utah, Wyoming, Arkansas, Arizona, California, Idaho y Colorado. De la noche al día, todos los norteamericanos japoneses se convierten en enemigos. No hay juicios ni condenas. Su único delito es ser japoneses de nacimiento o descendientes de japoneses.
El trabajo «American Concentration Camps» de la fotógrafa Masumi Hayashi nos habla de lo que queda de uno de los capítulos más oscuros de la historia norteamericana. El proyecto está inspirado en el concepto de panóptico, una cárcel ideal cuyo diseño permite a un vigilante observar a todos los reclusos sin que éstos puedan saber si están siendo observados o no. Los collages panorámicos de Hayashi ofrecen al espectador una visión de 360º de los campos, convirtiendo a éste en prisionero y en guardia al mismo tiempo.










