


Garajes, aterrizajes, trenes, vestíbulos, vallas publicitarias, surtidores de gasolina y molinos. Bellas y perfectas en su composición, las imágenes de escenarios industriales, urbanos y empresariales sin gente del fotógrafo Branislav Kropilak cuestionan la manera en la que la tecnología moderna determina nuestras vidas.