Christine Lebeck: Nocturnes y Sleep

Parece que las camas como motivo artístico resultan muy atractivas para muchos fotógrafos. En sus series «Nocturnes» y «Sleep», la fotógrafa Christine Lebeck registra el paso del tiempo durante sus horas de sueño utilizando una cámara estenopeica. Lebeck abre el obturador en el momento de ir a dormir y lo cierra cuando se despierta la mañana siguiente, comprimiendo de esta manera la experiencia íntima del sueño en una sola imagen.

Judith Quax: Immigrants

Vía Conscientious, he descubierto un trabajo que parte de un planteamiento cercano al de la serie «Bedrooms of the Fallen» del fotógrafo Ashley Gilbertson, del que hablé en una entrada anterior. Se trata de «Immigrants», de la fotógrafa Judith Quax. Quax se ha dedicado los últimos años a fotografiar las habitaciones en las que vivían jóvenes senegaleses que un día decidieron dejar su país en busca de un futuro mejor en Europa arriesgando sus vidas haciéndose a la mar.

La cama como motivo fotográfico

El pasado viernes hice una visita a la galería Tagomago para ver la exposición «De lo efímero y el cambio» de la fotógrafa Paula Ospina. La muestra recoge un conjunto de cincuenta fotografías donde la autora muestra su visión sobre lo efímero en paisajes cambiantes -tierras erosionadas, glaciares fundiéndose, o bosques que desaparecen- así como lo efímero entorno al hogar, concepto este último representado en su serie «Nómada».

En los últimos años, Ospina se ha dedicado a fotografiar las camas en las que ha dormido durante sus viajes por todo el mundo. Las imágenes de «Nómada» nos hablan del desarraigo y la pérdida de las raíces.

A partir del trabajo de Ospina he descubierto otros autores que han convertido la cama en el elemento articulador de algunas de sus obras.

La fotógrafa y diseñadora Rebeca Méndez está llevando a cabo un proyecto prácticamente idéntico al de Ospina. El trabajo, que lleva por título «Here Over There», comenzó en 2002 y todavía sigue en marcha. La intención de Méndez es hacer un inventario de camas para, dentro de unos años, identificar patrones de igualdad y diferencia.

A diferencia de Ospina y Méndez, el fotógrafo Joseph Gerhard aparta la mirada de sí mismo y nos muestra las camas en las que han dormido conocidos y extraños en su serie «Unmade Beds».

Partiendo de un planteamiento similar al de Gerhard, la fotógrafa Grace Kim nos muestra camas recién usadas de varios «love hotels» de la ciudad de Seúl, lugares conocidos por acoger encuentros amorosos furtivos, en su serie «Love Hotel».

A diferencia de todos los autores antes mencionados, el fotógrafo Ashley Gilbertson detiene su mirada en dormitorios perfectamente ordenados en los que parece que el tiempo se haya parado para siempre. En su conmovedora serie «Bedrooms of the Fallen», Gilbertson nos muestra las habitaciones de jóvenes soldados norteamericanos caídos en las guerras de Irak y Afganistán.

Huang Qingjun y Ma Hongjie: Family Stuff

Hace unos tres años, el Espai Cultural Obra Social Caja Madrid en Barcelona acogió la exposición «Familias del mundo». La muestra era el resultado de un proyecto del fotoperiodista Peter Menzel que, junto a otros 16 fotógrafos, recorrió el mundo pasando por 30 países en diferente grado de desarrollo. El objetivo de este trabajo era mostrar la vida de una familia media en distintos países del mundo, a partir de una fotografía única en la que aparecía la familia con todas sus pertenencias (muebles, electrodomésticos, libros, cuadros, etc…) desplegadas en el exterior de su vivienda.

En estos momentos, los fotógrafos Huang Qingjun y Ma Hongjie están llevando a cabo un proyecto prácticamente idéntico al de Menzel aunque centrado exclusivamente en China. El trabajo, que lleva por título «Family Stuff», comenzó en 2005 y está previsto que finalice en 2011. La intención de Huang Qingjun y Ma Hongjie es hacer un retrato realista de la sociedad china contemporánea, en la que tradición, modernidad y desarrollo económico se encuentran en constante conflicto.

Simon Norfolk: For most of it I have no words

En 2008 se cumplieron 60 años de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre de 1948. La fecha evoca a Raphael Lemkin, un abogado polaco que solicitó a la Sociedad de Naciones, el origen de la ONU, que se declararan como «actos de barbarie» cualquier forma de exterminio masivo de personas. Tras la invasión nazi de Polonia en 1939, Lemkin se unió a otros judíos para organizar la resistencia. Sobrevivió a la matanza huyendo a Suecia y luego a Estados Unidos. En 1943, acuñó la palabra «genocidio», a partir del término griego «genos» (familia, tribu o raza) y del latino «cidere» (forma combinatoria de «caedere», que significa matar), para, como dijo, muchos años después, Kofi Annan, «dar un nuevo nombre a un viejo crimen».

El fotógrafo británico Simon Norfolk dedicó cuatro años de su vida a documentar lugares marcados por la historia, espacios en los que miles de personas murieron víctimas de matanzas masivas e indiscriminadas. Desde la masacre de los herero y los namaquas en la actual Namibia en 1904, de la que ya no queda rastro alguno, hasta la lucha genocida entre los hutus y los tutsis en Ruanda en 1994, aún reciente en la memoria colectiva. El resultado es «For most of it I have no words: genocide, memory, landscape», una obra que nos habla de las huellas de la barbarie y la erosión de la memoria.

Matteo Ferrari: Automotive Monogamy

Mientras me documentaba para escribir la entrada «La mirada del otro» me topé con un curioso trabajo del fotógrafo Matteo Ferrari. El proyecto, que lleva por título «Automotive Monogamy», podría englobarse en la categoría de refotografía, una práctica, sobre la que ya hablé en las entradas dedicadas a los trabajos de Christopher Rauschenberg y Douglas Levere, que consiste en la recreación de fotografías con la intención de documentar los cambios que ha experimentado un lugar o una persona en el tiempo.

Ferrari ha dedicado los últimos años a retratar a personas que han mantenido una inquebrantable fidelidad a un solo coche durante décadas. Comparando las fotografías originales y las fotografías actuales podemos hacer un interesante ejercicio de reflexión sobre la lealtad y el paso del tiempo.

La mirada del otro

El pasado miércoles 3 de marzo la galería 3 Punts de Barcelona inauguró la exposición «Vector Portraits» del fotógrafo Andrew Bush. Coqueteando con las fronteras del periodismo, la antropología y el arte conceptual, Andrew Bush se ha dedicado a retratar, durante casi diez años, decenas de conductores que transitan por la ciudad de Los Angeles y sus alrededores.

La intención del artista es poner en evidencia las fisuras existentes entre lo público y lo privado, en un contexto en el que la vista al frente en la carretera, la velocidad y el hermetismo del vehículo propician una ilusión de privacidad infranqueable y un desdén hacia el voyeurismo potencial.

Además de Bush, muchos otros autores han desarrollado trabajos que giran en torno al concepto de automóvil como espacio íntimo y personal expuesto a la mirada del otro, enfocándolos desde diferentes puntos de vista.

En su serie «Traffic», el francés Jean-Christian Bourcart intenta capturar la melancolía y la resignación de conductores y pasajeros atrapados en atascos de tráfico en la ciudad de Nueva York.

En su serie «Streets, Cars and Drivers», el alemán Gosbert Adler retrata a conductores de la ciudad italiana de Reggio Emilia justo en el instante en que sus vehículos están parados ante semáforos en rojo.

En sus series «Rodeo drive» y «Rodeo men», el norteamericano Michael Butler retrata a conductores de Beverly Hills, uno de los barrios más lujosos de la ciudad de Los Angeles.

En su serie «Transvoid», el holandés Roderik Henderson retrata a personas que se resguardan del frío en sus vehículos en varios aparcamientos de Canadá.

El norteamericano Anthony Scrocca retrata coches en movimiento justo en el momento en el que los rayos del sol iluminan su interior.

Siguiendo un planteamiento similar, la española Camino Laguillo fotografía ese breve instante en el que las sombras de un coche pasan a ser parejas, madres con sus hijos, compañeros de trabajo o personas solas.

Enric Montes: El viaje vertical

El pasado miércoles me pasé por la librería Kowasa y me topé con un pequeño libro titulado «El viaje vertical» de un fotógrafo que no conocía, Enric Montes. Según explica Montes, «El viaje vertical» es el primer título de una trilogía en forma de diario fotográfico que abarca ocho años de trabajo. «El viaje vertical» refleja un viaje interior, de iniciación y reconocimiento del mundo. Trata de cómo ver la realidad a través de los ojos de un recién llegado que se deja llevar por la seducción de la aparente normalidad del entorno y constata que está lleno de sorpresas.

Frank Yamrus: Rune Lagu

Según Michael Mascha, autor del libro «Fine Waters: A Connoisseur’s Guide to the World’s Most Distinctive Bottled Waters», actualmente existen más de 3.000 marcas de agua embotellada en todo el mundo. Los norteamericanos son los mayores consumidores de agua embotellada con 32 billones de litros al año.

La industria del agua embotellada ha crecido considerablemente en los últimos treinta años convirtiendo una necesidad en un artículo de diseño. Teniendo en cuenta que no se ha demostrado que el agua embotellada sea más sana que el agua de grifo; que se necesitan 17 millones de barriles de petroleo para producir las botellas de plástico utilizadas en los Estados Unidos en un año; que el 86% de las botellas de plástico utilizadas en los Estados Unidos se convierten en basura; y que el agua embotellada puede llegar a costar 10.000 veces más que el agua de grifo, su éxito parece ilógico e insólito.

El fotógrafo Frank Yamrus explora este curioso fenómeno con una serie de tipologías de botellas de plástico al más puro estilo Becher.

Nuno Cera: A room with a view

Hoy me he dado un paseo por la exposición «Atopía. Arte y ciudad en el siglo XXI» que acoge el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona hasta el próximo 24 de mayo. En la muestra podemos ver obras de grandes nombres de la fotografía contemporánea, como Andreas Gursky, David LaChapelle, Philip-Lorca diCorcia y Thomas Ruff, entre otros.

Me ha gustado especialmente el trabajo «A room with a view» del portugués Nuno Cera, una serie de fotografías tomadas desde varias habitaciones de hoteles alrededor del mundo, como el Hotel Park Inn de Berlín, el Hotel Fasano de São Paulo o el Hotel Arts de Barcelona. En las fotografías de Cera los paisajes urbanos se funden con el reflejo del interior de las habitaciones, creando así imágenes que contienen varias capas de información.