Bostik Visions en el Pati Llimona

El Pati Llimona inaugura el próximo jueves 19 de enero a las 19:30h una versión abreviada de la expo colectiva en la que participé el año pasado en la Nau Bostik, un proyecto inspirado en esta antigua fábrica del barrio de La Sagrera que hace un par de años inició un proceso de transformación bajo la gestión del arquitecto y fotógrafo Xavier Basiana. La muestra se podrá ver hasta el 18 de febrero.

En esta ocasión, la exposición reúne, además de mis fotos, los trabajos de Xavier Basiana, Jordi Boixareu, Josep Maria Garcia & Jordi Cerdà, Meri Farnell, Cristina Raso Boluda, José Luis Sánchez, Guilhem Senges, Albert Such & Ricard Such, Agustí Tentesion, Valentín Viñas y Enric Manonelles.

El coleccionista de paradas de churros

El año nuevo me regala un pequeño artículo en la edición digital del diario La Vanguardia sobre mi trabajo de las paradas de churros barcelonesas firmado por la periodista Meritxell M. Pauné, una de las principales culpables de que este proyecto sea algo más que una idea, gracias a un artículo que escribió hace un par de años en ese mismo periódico sobre la progresiva desaparición de estos populares establecimientos de la ciudad.

Moltes gràcies, Meritxell!!!

¡A la tercera va la vencida!

¡A la tercera va la vencida! Tras dos ocasiones fallidas, este año he conseguido estar con un trabajo mío, la maqueta del proyecto “Urgell cantonada Borrell”, en el festival SCAN Tarragona (Gràcies, Roser Cambray!). Por si os pica la curiosidad, el librito está expuesto en la muestra SCAN Photobooks, que acoge hasta el 8 de enero el Tinglado 2 del Port de Tarragona.

SCAN Photobooks
SCAN Photobooks

Urgell cantonada Borrell

Es un goteo discreto pero incesante. Las casetas de churros lentamente desaparecen de Barcelona. El Ayuntamiento de Barcelona decidió en 1990 que no daría nuevas concesiones para que ocupen la vía pública, por lo que cada vez que se jubila el dueño de una parada –mucho después de los 65, en la mayoría de casos– se produce la misma escena. Los hijos, que son los únicos con derecho a ‘heredar’ la concesión, han seguido otros caminos profesionales y declinan seguir con el negocio. Los padres no insisten, pues aspiran para ellos un trabajo mejor, sin jornadas maratonianas, festivos al pie del cañón y la estrechez de la parada. El consistorio sólo autoriza cambios de nombre en la concesión entre familiares de primer grado de consanguinidad, es decir, de padres a hijos y entre hermanos. Así que, tras bajar la persiana el último día, la parada se desmonta y se retira para siempre de esa calle o plaza. Otro barrio barcelonés queda sin churrería.

– Meritxell M. Pauné, Los puestos de churros de Barcelona, en peligro de extinción

Bostik Visions

Bostik Visions

El próximo sábado 27 de febrero a las 12h se inaugura una expo colectiva en la Nau Bostik en la que yo participo. Se trata de un proyecto inspirado en esta antigua fábrica del barrio de La Sagrera que hace un año inició un proceso de transformación bajo la gestión del arquitecto y fotógrafo Xavier Basiana. La muestra se podrá ver hasta el 14 de abril.

La exposición reúne, además de mis fotos, los trabajos de Josep Maria Badosa, Barton Attila, Xavier Basiana, Jordi Boixareu, Josep Maria Garcia & Jordi Cerdà, Meritxell Farnell, Cristina Raso Boluda, José Luis Sánchez, Aloma Sand, Guilhem Senges, Albert Such & Ricard Such, Agustí Tentesion, Valentín Viñas y Enric Manonelles.

En busca de la parada de churros

Desde hace un año aproximadamente, estoy haciendo un trabajo de documentación fotográfica de las paradas de churros fijas que quedan en Barcelona. Actualmente tengo localizadas unas veinte. Según un artículo de La Vanguardia del 2014, en la ciudad quedan una treintena y en el distrito de Ciutat Vella ya no hay ninguna. Si sabéis de alguna (paradas, no locales en edificios), agradecería mucho que dejarais en esta entrada un comentario con su localización. ¡Gracias!

Oscar Ciutat

Un lugar fuera del devenir

Ciertamente hay algo de periferia, de margen de época en las mesas de los Cafés, especialmente aquellas donde el desplazamiento se refiere no solamente a la ciudad, sino a la continuidad de los hechos y los días. Refugiados de la ciudad, a resguardo de los acontecimientos, ciertos individuos parecen buscar un lugar fuera del devenir, un lugar donde reunir las energías suficientes para el regreso a la vida desde la vida. Pero es importante que el Café sea interrupción, y no permanencia absoluta. Un refugio perdurable se convierte en destierro, o en exilio.

– Antoni Martí Monterde, “Poética del Café”