El relato de un libro empieza en su portada. Una sola imagen aspira a condensar el universo creado por un escritor. Una cubierta puede ser enigmática, sobria, estridente, sofisticada, austera, inquietante, excesiva. La portada es la carta de presentación de un libro y una promesa de lo que éste guarda dentro.
“La biblioteca imposible” reúne una serie de portadas de una novela ficticia en torno al trabajo “Érase una vez un viajero” inspiradas en los diseños de diversas colecciones de libros de literatura contemporánea de editoriales que ya forman parte del imaginario colectivo del público lector. Estas cubiertas son promesas que nunca se cumplirán.
Nota: Este trabajo no pretende ser nada más que un pequeño guiño desde el aprecio al mundo editorial y así espero que se entienda.
Créditos de las ilustraciones: Vickih Jihadiqiswah (Males Herbes), Davro Ave (Contraseña), Adrian Ezio (Xordica), Macrovector/Freepik (La Magrana), Hergé/Louline (Juventud) y Antoine de Saint-Exupéry/Herramienta IA (Gallimard)
–
Un libro no escrito es algo más que un vacío. Acompaña a la obra que uno ha hecho como una sombra irónica y triste. Es una de las vidas que podríamos haber vivido, uno de los viajes que nunca emprendimos.
– George Steiner, “Los libros que nunca he escrito”