Interrogar lo habitual

Los diarios hablan de todo, salvo de lo diario. Los diarios me aburren, no me enseñan nada; lo que cuentan no me concierne, no me interroga y además no responde a las preguntas que planteo o que quisiera plantear.

Lo que pasa realmente, lo que vivimos, lo demás, todo lo demás, ¿dónde está? ¿Cómo dar cuenta de lo que pasa cada día y de lo que vuelve a pasar, de lo banal, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infraordinario, el ruido de fondo, lo habitual? ¿Cómo interrogarlo? ¿Cómo describirlo?

Interrogar lo habitual. Pero, justamente, es a eso a lo que estamos habituados. No lo interrogamos, no nos interroga, parece no constituir un problema, lo vivimos sin pensar en ello, como si no transmitiera ninguna pregunta ni respuesta, como si no fuera portador de ninguna información. Ni siquiera es condicionamiento, es anestesia. Dormimos nuestra vida con un sueño sin sueños. Pero, ¿dónde está nuestra vida? ¿Dónde está nuestro cuerpo? ¿Dónde está nuestro espacio?

– Georges Perec, “Lo infraordinario”

¿Qué había allí después?

Para mí las fotografías más reveladoras son aquellas en que por ejemplo hay dos personajes, el fondo de una casa y luego quizá a la izquierda, donde termina la foto, la sombra de un pie o de una pierna. Esa sombra corresponde a alguien que no está en la foto y al mismo tiempo la foto está haciendo una indicación llena de sugestiones, apelando a nuestra imaginación para decirnos: “¿Qué había allí después?”. Hay una atmósfera que partiendo de la fotografía se proyecta fuera de ella y creo que es eso lo que le da la gran fuerza a esas fotos que no son siempre técnicamente muy buenas ni más memorables que otras; las hay muy espectaculares que no tienen esa aureola, esa aura de misterio. Como el cuento, son al mismo tiempo un extraño orden cerrado que está lanzando indicaciones que nuestra imaginación de espectadores o de lectores puede recoger y convertir en un enriquecimiento de la foto.

– Julio Cortázar, “Clases de literatura”

Sobre cureitors y otras especies

A diferencia de una industria jerárquica tradicional, donde aquellos que ostentan el poder están claramente definidos y, habitualmente, sujetos a normas y regulaciones mediante las cuales ese poder se puede controlar, censurar o eliminar, la naturaleza fuertemente interconectada y distribuida de la industria fotográfica conduce a un difuso reparto de poder sin supervisión alguna. El resultado de todo esto es un sistema salpicado de un gran número de árbitros, generalmente autoproclamados. Pero lo peor es que muchos de estos intermediarios niegan o son incapaces de reconocer su propio poder, ni admiten la influencia que pueden llegar a tener sobre su parcela en esta industria.

– Lewis Bush, Disphotic

Urgell cantonada Borrell

Es un goteo discreto pero incesante. Las casetas de churros lentamente desaparecen de Barcelona. El Ayuntamiento de Barcelona decidió en 1990 que no daría nuevas concesiones para que ocupen la vía pública, por lo que cada vez que se jubila el dueño de una parada –mucho después de los 65, en la mayoría de casos– se produce la misma escena. Los hijos, que son los únicos con derecho a ‘heredar’ la concesión, han seguido otros caminos profesionales y declinan seguir con el negocio. Los padres no insisten, pues aspiran para ellos un trabajo mejor, sin jornadas maratonianas, festivos al pie del cañón y la estrechez de la parada. El consistorio sólo autoriza cambios de nombre en la concesión entre familiares de primer grado de consanguinidad, es decir, de padres a hijos y entre hermanos. Así que, tras bajar la persiana el último día, la parada se desmonta y se retira para siempre de esa calle o plaza. Otro barrio barcelonés queda sin churrería.

– Meritxell M. Pauné, Los puestos de churros de Barcelona, en peligro de extinción

Bostik Visions

Bostik Visions

El próximo sábado 27 de febrero a las 12h se inaugura una expo colectiva en la Nau Bostik en la que yo participo. Se trata de un proyecto inspirado en esta antigua fábrica del barrio de La Sagrera que hace un año inició un proceso de transformación bajo la gestión del arquitecto y fotógrafo Xavier Basiana. La muestra se podrá ver hasta el 14 de abril.

La exposición reúne, además de mis fotos, los trabajos de Josep Maria Badosa, Barton Attila, Xavier Basiana, Jordi Boixareu, Josep Maria Garcia & Jordi Cerdà, Meritxell Farnell, Cristina Raso Boluda, José Luis Sánchez, Aloma Sand, Guilhem Senges, Albert Such & Ricard Such, Agustí Tentesion, Valentín Viñas y Enric Manonelles.