Sobra ruido

Respecto a qué falta o qué sobra en el entorno fotográfico. Creo que sobran muchas cosas,… y entre ellas están los egos de la fotografía, esa compulsión hacia el reconocimiento en los que empiezan, a ser un talento emergente, recibir aplausos, el afán de medrar, a veces desmedido y a mayor gloria de fatuos egos y narcisos, en aquellos que han conseguido un reconocimiento o una fama. Sobran los aplausos en la fotografía, pero sobre todo el deseo ávido de conseguirlos. Sobra ruido.

– Óscar Molina, Sales de plata

El infierno

El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.

– Italo Calvino, “Las ciudades invisibles”

En familia

Mi recomendación para todos aquellos que durante estas fiestas hagan fotos es que no caigan en la trampa habitual de preparar las tomas. La mayoría de álbumes familiares son un instrumento de propaganda, todo el mundo sale perfecto y sonriendo; creamos una mentira sobre nosotros mismos. Si estos días hacéis una foto a alguien, pedidle que no sonría. Conseguiréis un retrato mucho más digno e interesante, y no parecerá la típica foto de álbum familiar.

Martin Parr

La curiosidad

Siempre he creído que la curiosidad es uno de los rasgos humanos más infravalorados. Muchísima gente pierde esta cualidad, y la pierde a una edad muy temprana. Es como si su capacidad para absorber como una esponja todo lo que les rodea desapareciera de la noche a la mañana. Desde mi punto de vista, existe un estigma asociado a la curiosidad, como si ésta fuera un signo de inmadurez. En cierto modo es verdad, porque la curiosidad es un rasgo característico de la infancia, una etapa de la vida en la que uno es ingenuo e inocente. Si lo pensamos bien, ser curioso significa admitir nuestra propia ignorancia, y esto no está muy bien visto.

Steven Wilson