El infierno

El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.

– Italo Calvino, “Las ciudades invisibles”

En familia

Mi recomendación para todos aquellos que durante estas fiestas hagan fotos es que no caigan en la trampa habitual de preparar las tomas. La mayoría de álbumes familiares son un instrumento de propaganda, todo el mundo sale perfecto y sonriendo; creamos una mentira sobre nosotros mismos. Si estos días hacéis una foto a alguien, pedidle que no sonría. Conseguiréis un retrato mucho más digno e interesante, y no parecerá la típica foto de álbum familiar.

Martin Parr

La curiosidad

Siempre he creído que la curiosidad es uno de los rasgos humanos más infravalorados. Muchísima gente pierde esta cualidad, y la pierde a una edad muy temprana. Es como si su capacidad para absorber como una esponja todo lo que les rodea desapareciera de la noche a la mañana. Desde mi punto de vista, existe un estigma asociado a la curiosidad, como si ésta fuera un signo de inmadurez. En cierto modo es verdad, porque la curiosidad es un rasgo característico de la infancia, una etapa de la vida en la que uno es ingenuo e inocente. Si lo pensamos bien, ser curioso significa admitir nuestra propia ignorancia, y esto no está muy bien visto.

Steven Wilson

Centrarse en el concepto

Mi espacio de trabajo lo calificaría más de taller que de estudio fotográfico ya que necesito más espacio para trabajar, elaborar, manipular mis objetos que para fotografiarlos. Dispongo de lo mínimo para realizar mis fotografías: un trípode, la cámara y el fotómetro… trabajar con el menor equipo posible ayuda a centrarse en el concepto.

Chema Madoz

Imperfección

Recientemente, me he encontrado con una interesante reflexión de un tal Keith en el blog de Jim M. Goldstein que es, tristemente, bastante impopular en la era de la perfección digital y con la que estoy plenamente de acuerdo:

Al mirar viejas imágenes en blanco y negro, lo que llama la atención de ellas es la extraña mancha en el negativo, la reducida profundidad de campo, la mano o cabeza movidas provocadas por una lenta velocidad de obturación o la pequeña aberración de un objetivo barato. Son estas cosas las que dan carácter a una imagen. Lo que falta en la fotografía digital es el encanto que teníamos con la película. En lugar de buscar la perfección en nuestras fotografías, deberíamos aspirar a que éstas fueran únicas.