Pedro Álvarez: Escapistas

Cuando hablamos de fotografía de surf inmediatamente nos vienen a la cabeza las típicas, y manidas desde mi punto de vista, imágenes de jóvenes surfistas deslizándose sobre enormes olas de color turquesa, que de tan perfectas parecen irreales.

En su trabajo “Escapistas”, el fotógrafo Pedro Álvarez se aleja de los estereotipos habitualmente asociados a este tipo de fotografía y nos ofrece una visión más simbólica, y un tanto sombría, de la práctica del surf, deporte al que es aficionado. En lugar de mostrarnos a los surfistas en acción, que sería la opción más obvia, Álvarez es más sutil y sugiere este encuentro entre hombre y naturaleza contraponiendo imponentes marinas nocturnas con primeros planos de los rostros agotados, y a la vez satisfechos, de los deportistas, de forma que es el espectador el encargado de completar la narración.

Jonas Fornerod: The center of my world

Si sois asiduos a los foros de fotografía seguramente conoceréis esa regla no escrita que “prohíbe” tajantemente situar el sujeto de una fotografía en el centro de la misma. Gracias a mi amigo Alfonso, descubro al fotógrafo suizo Jonas Fornerod, cuya enigmática serie de autorretratos, titulada con acierto “The center of my world”, es toda una declaración de principios en contra de esta absurda norma.

Francesc Vera: Urbs mínima

A lo largo del siglo XX las ciudades de todo el mundo experimentaron un notable crecimiento demográfico, en un proceso simultáneo a la concentración industrial y de servicios. Este fenómeno dio lugar a un importante proceso urbanizador en el entorno inmediato de las mismas a costa del espacio rural. Como consecuencia, actualmente, cada vez es más difícil discernir qué es lo urbano y qué es lo rural, así como delimitar con claridad las fronteras que separan lo primero de lo segundo.

En este contexto de indefinición, el fotógrafo Francesc Vera ha desarrollado entre los años 2003 y 2008 un interesante trabajo centrado esos rincones anónimos, próximos a lo que el antropólogo francés Marc Augé llama “no-lugares”, que podemos encontrar habitualmente en el extrarradio de cualquier ciudad, desde París hasta Londres, pasando por Milán, Estocolmo o Berlín. Aeropuertos, estaciones de transporte, aparcamientos, complejos de oficinas, hoteles, grandes superficies, todos ellos espacios perfectamente localizables con precisión de GPS pero que, al carecer de señas de identidad, podrían configurar, en conjunto, una ciudad global, aquella que es, al mismo tiempo, todas las ciudades y ninguna.

Michael Marten: Sea Change

Los que seguís este blog habitualmente ya sabéis de mi interés por los proyectos fotográficos enmarcados dentro de la categoría de refotografía, una disciplina que consiste en la recreación de fotografías con el objetivo de documentar los cambios que experimentan lugares o personas en el tiempo.

Tomando como punto de partida fotografías que superan, en algunos casos, el siglo de antigüedad, autores como Mark Klett, Douglas Levere y Christopher Rauschenberg, han desarrollado, como ya hemos podido comprobar en anteriores entradas, trabajos realmente interesantes en el campo de la refotografía. En el extremo opuesto encontramos a fotógrafos como el inglés Michael Marten, cuyo trabajo “Sea Change” se caracteriza, entre otros aspectos, por el reducido intervalo de tiempo que separa las fotografías de las refotografías.

Durante varios años, Marten se ha dedicado a recorrer las costas británicas con su cámara de gran formato para registrar los cambios que experimenta el paisaje como consecuencia de la acción de las mareas en el transcurso de apenas unos pocos días, e incluso horas, como podemos observar en el par de fotografías que encabezan esta entrada, tomadas en el estuario del río Medway en el condado de Kent con apenas cinco horas de diferencia. La confrontación de ambas imágenes, una obtenida durante el momento en que el mar alcanza su menor altura dentro del ciclo de las mareas y la otra durante el momento opuesto, pone claramente de manifiesto el impacto de un fenómeno natural que viste y desnuda las costas de nuestro planeta de forma recurrente. Sutilmente, el autor pretende con este trabajo hacernos reflexionar sobre las consecuencias de un hipotético aumento del nivel del mar como resultado de la expansión térmica de los océanos y el deshielo global.

Phillip Toledano: The reluctant father

Seguramente muchos de vosotros recordaréis el entrañable relato titulado “Days with my father” del fotógrafo Phillip Toledano, en el que, a través de imágenes y textos cargados de sentimiento, nos hablaba de una vida que se apagaba, la de su padre.

Partiendo de un planteamiento similar, Toledano vuelve a la carga con “The reluctant father”, una historia en la que, a diferencia de “Days with my father”, nos habla del inicio de una vida, la de su primera hija, Loulou. Con la ironía y el sentido del humor que le caracterizan, el fotógrafo nos invita a acompañarle en el importante desafío que supone ser padre primerizo.

Toledano cierra con este nuevo proyecto el ciclo iniciado con “Days with my father”, proponiendo así una interesante reflexión acerca de la vida y la muerte.

Bleda y Rosa: Campos de batalla

No sé si será algo inherente al ser humano, pero siempre me ha llamado la atención lo mucho que nos cuesta hablar bien de algo o de alguien. Destruir, escudándonos en una supuesta incorrección política, suele ser, tristemente, muchísimo más fácil. Ésta es una reflexión que me hago de vez en cuando y que viene al caso para reivindicar la obra de la pareja artística formada por los fotógrafos María Bleda y José María Rosa.

Partiendo de planteamientos formales y conceptuales que remiten al trabajo de los alemanes Bernd y Hilla Becher, toda la obra de Bleda y Rosa gira en torno a los efectos del paso del tiempo en lugares deshabitados pero cargados de historia. En su primer trabajo fijaron su mirada en esos campos de fútbol en desuso situados en los extrarradios de las ciudades donde pueden observarse las huellas de infinitas pequeñas historias individuales. A esta propuesta inicial, en la que ya ofrecían algunos de los rasgos que definen el total de su obra, le sigue, unos años más tarde, “Campos de batalla”, un trabajo mucho más ambicioso.

Un cuadro de la Batalla de Almansa fue el punto de partida de este proyecto. Así nace un recorrido por 21 lugares de la geografía española en los que, tiempo atrás, se desarrollaron importantes batallas, desde la Caída de Numancia en el año 133 a. C. a la Batalla de Mendaza ya en el siglo XIX. Lugares míticos que han construido nuestra historia y que ahora son paisajes instalados en la normalidad, la propia que el paso del tiempo conlleva, lejos de lo épico y donde lo dramático está presente bajo forma de ausencia.

Tomando como referencia las pinturas conmemorativas de batallas de los siglos XVII y XVIII, la pareja de artistas opta por presentar estos escenarios ajenos a su propia historia en forma de dípticos que muestran fragmentos continuos de un mismo paisaje, acompañados por un título que alude a la contienda que tuvo lugar en cada uno de ellos. Se establece así un diálogo entre las imágenes presentes y lo allí acontecido que, al igual que el trabajo “For most of it I have no words” del fotógrafo Simon Norfolk, nos invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y la huella que éste deja sobre el territorio.

Elisabeth Bernstein: Sleepers

Hace unos meses hablé de los trabajos “Nocturnes” y “Sleep” de la fotógrafa Christine Lebeck, en los que registraba el paso del tiempo durante sus horas de sueño utilizando una cámara estenopeica. Partiendo de un planteamiento similar pero enfocado desde un punto de vista diferente, la fotógrafa Elisabeth Bernstein presenta la serie “Sleepers”.

Matthew Conboy: Pittsburgh Project

En 1955, el fotógrafo W. Eugene Smith recibe el encargo del editor Stefan Lorant de realizar cien fotografías para el libro que éste quería publicar con ocasión del bicentenario de la ciudad norteamericana de Pittsburgh. Lo que empezó como un pequeño encargo de tres semanas acabó convirtiéndose en una auténtica obsesión a la que el fotógrafo dedicó tres años íntegros de su vida. Inspirado en el “Ulises” de Joyce y en la “Novena Sinfonía” de Beethoven, Smith sueña con crear la sintonía perfecta entre imágenes y palabras, pero la ambición de una obra mastodóntica y su enfermiza búsqueda de la perfección le impiden terminar el trabajo. De esta aventura quedan centenares de fotografías que, en conjunto, conforman un excepcional documento sobre la ciudad de Pittsburgh y los Estados Unidos de mediados del siglo pasado.

Tomando como punto de partida el catálogo de la exposición “Dream Street: W. Eugene Smith’s Pittsburgh Project Photographs, 1955–58”, el fotógrafo Matthew Conboy vuelve sobre los pasos de Smith para documentar los cambios que ha sufrido la ciudad de Pittsburgh en estos últimos cincuenta años. Algunos son muy evidentes y otros son más sutiles, como podemos observar en la imagen del edificio situado en el cruce de Butler Street con Fisk Street que encabeza esta entrada.

El trabajo de Conboy se suma así a la larga lista de proyectos de refotografía basados en la obra de fotógrafos clásicos, como los realizados por Christopher Rauschenberg y Douglas Levere, sobre el París de Eugène Atget y la Nueva York de Berenice Abbott, respectivamente.

Victòria Peñafiel: Teo weekly

Son muchos los fotógrafos que han reflexionado sobre el paso del tiempo y el envejecimiento en sus trabajos, ya sea a través del autorretrato o del retrato de familiares y personas de su círculo más próximo. Entre otros ejemplos, podemos destacar el proyecto “Cronos” del catalán Pere Formiguera, un trabajo iniciado en 1991 en el que el fotógrafo registra mes a mes durante toda una década la evolución física de 32 personas cercanas de distintas edades, o el proyecto “The Brown Sisters” del norteamericano Nicholas Nixon, una serie de fotografías iniciada en 1975 donde el fotógrafo retrata anualmente a su mujer y sus tres hermanas utilizando una misma composición.

Otro proyecto menos ambicioso en cuanto a envergadura, pero no por ello menos interesante, es “Teo weekly” de la fotógrafa Victòria Peñafiel, más conocida como Clea en el mundillo fotográfico. “Teo weekly” recoge semana a semana el primer año de vida del primer hijo de la autora, Teo, en una serie de retratos realizados con una cámara ideal para este proyecto, una vieja Polaroid SX-70.

La autora ha repetido la experiencia con su segundo hijo, Kai, y, en estos momentos, está realizando el proyecto con su tercer hijo, Noah, que nació hace unos meses. ¡Estamos impacientes por ver el resultado!

Maisie Crow: A life alone

Tom Rose y su mujer, Mary, vivieron juntos durante más 60 años en una granja en la ciudad de Athens en el estado de Ohio en los Estados Unidos. La muerte de Mary en el año 2008 deja a Tom sumido en la incertidumbre de un futuro a solas rodeado de recuerdos. De la mano de la fotógrafa Maisie Crow, descubrimos cómo Tom intenta superar la pérdida de la persona que daba sentido a su vida. Un trabajo realmente conmovedor.