El coleccionista de paradas de churros

El año nuevo me regala un pequeño artículo en la edición digital del diario La Vanguardia sobre mi trabajo de las paradas de churros barcelonesas firmado por la periodista Meritxell M. Pauné, una de las principales culpables de que este proyecto sea algo más que una idea, gracias a un artículo que escribió hace un par de años en ese mismo periódico sobre la progresiva desaparición de estos populares establecimientos de la ciudad.

Moltes gràcies, Meritxell!!!

¡A la tercera va la vencida!

¡A la tercera va la vencida! Tras dos ocasiones fallidas, este año he conseguido estar con un trabajo mío, la maqueta del proyecto “Urgell cantonada Borrell”, en el festival SCAN Tarragona (Gràcies, Roser Cambray!). Por si os pica la curiosidad, el librito está expuesto en la muestra SCAN Photobooks, que acoge hasta el 8 de enero el Tinglado 2 del Port de Tarragona.

SCAN Photobooks
SCAN Photobooks

Urgell cantonada Borrell

Es un goteo discreto pero incesante. Las casetas de churros lentamente desaparecen de Barcelona. El Ayuntamiento de Barcelona decidió en 1990 que no daría nuevas concesiones para que ocupen la vía pública, por lo que cada vez que se jubila el dueño de una parada –mucho después de los 65, en la mayoría de casos– se produce la misma escena. Los hijos, que son los únicos con derecho a ‘heredar’ la concesión, han seguido otros caminos profesionales y declinan seguir con el negocio. Los padres no insisten, pues aspiran para ellos un trabajo mejor, sin jornadas maratonianas, festivos al pie del cañón y la estrechez de la parada. El consistorio sólo autoriza cambios de nombre en la concesión entre familiares de primer grado de consanguinidad, es decir, de padres a hijos y entre hermanos. Así que, tras bajar la persiana el último día, la parada se desmonta y se retira para siempre de esa calle o plaza. Otro barrio barcelonés queda sin churrería.

– Meritxell M. Pauné, Los puestos de churros de Barcelona, en peligro de extinción

Bostik Visions

Bostik Visions

El próximo sábado 27 de febrero a las 12h se inaugura una expo colectiva en la Nau Bostik en la que yo participo. Se trata de un proyecto inspirado en esta antigua fábrica del barrio de La Sagrera que hace un año inició un proceso de transformación bajo la gestión del arquitecto y fotógrafo Xavier Basiana. La muestra se podrá ver hasta el 14 de abril.

La exposición reúne, además de mis fotos, los trabajos de Josep Maria Badosa, Barton Attila, Xavier Basiana, Jordi Boixareu, Josep Maria Garcia & Jordi Cerdà, Meritxell Farnell, Cristina Raso Boluda, José Luis Sánchez, Aloma Sand, Guilhem Senges, Albert Such & Ricard Such, Agustí Tentesion, Valentín Viñas y Enric Manonelles.

En busca de la parada de churros

Desde hace un año aproximadamente, estoy haciendo un trabajo de documentación fotográfica de las paradas de churros fijas que quedan en Barcelona. Actualmente tengo localizadas unas veinte. Según un artículo de La Vanguardia del 2014, en la ciudad quedan una treintena y en el distrito de Ciutat Vella ya no hay ninguna. Si sabéis de alguna (paradas, no locales en edificios), agradecería mucho que dejarais en esta entrada un comentario con su localización. ¡Gracias!

Oscar Ciutat

Un lugar fuera del devenir

Ciertamente hay algo de periferia, de margen de época en las mesas de los Cafés, especialmente aquellas donde el desplazamiento se refiere no solamente a la ciudad, sino a la continuidad de los hechos y los días. Refugiados de la ciudad, a resguardo de los acontecimientos, ciertos individuos parecen buscar un lugar fuera del devenir, un lugar donde reunir las energías suficientes para el regreso a la vida desde la vida. Pero es importante que el Café sea interrupción, y no permanencia absoluta. Un refugio perdurable se convierte en destierro, o en exilio.

– Antoni Martí Monterde, “Poética del Café”

Trazando la ciudad

traces

Tras varios meses de trabajo, mañana jueves 8 de mayo a las 19h se inaugura la exposición “Traces” en la galería Tagomago, situada en el número 6 de la calle Santa Teresa en el barrio de Gracia de Barcelona.

“Traces” es un proyecto colectivo para experimentar el concepto de “deriva” propuesto por el filósofo Guy Debord y verificar su capacidad para documentar un espacio urbano desde distintas perspectivas con una metodología común, creando un mapa psicogeográfico de la ciudad.

Partiendo de esta premisa, el 7 de diciembre de 2013 Pedro Arroyo, Marcelo Aurelio, Olga Balibrea, Francisco Navamuel, Fran Simó, Ester Villaescusa y un servidor fotografiamos Barcelona guiados por la intuición. El punto de partida de cada autor se escogió por sorteo. Al terminar el recorrido, ese mismo día cada fotógrafo entregó 100 fotos para que otro autor, también elegido por sorteo, realizara una edición de 21 fotografías.

Aunque al principio tenía mis dudas sobre el proyecto, estoy muy contento con el resultado. Gracias al trabajo de mis compañeros de aventura, la colaboración de amigos y la confianza del galerista Vicenç Boned, que nos ha dejado total libertad para hacer y deshacer a nuestro antojo, lo que hace unos meses era sólo una idea es hoy una realidad en forma de instalación, colección de libritos autoeditados y app para iPad e iPhone.