Etc…

Perseverancia

Bueno, lo que escribo actualmente quizás no lo publicaría nadie en España si yo fuera un autor joven. Si se publica, e incluso tiene lectores, es porque hay detrás una larga trayectoria. Tuve que hacer todo lo que he hecho para escribir lo que quiero. Durante quince años hice la travesía del desierto: nadie quería saber nada de lo que hacía, ni era leído, ni entendido, ni interesaba. Pero hubo un momento en que se empezó a comprender. Había nacido un lector nuevo, el lector de libros de Vila-Matas. Y yo creo que se escribe para crear un lector distinto.

– Enrique Vila-Matas

Magia y mito

Jim Goldberg

Jim Goldberg

La mayoría de las fotografías existen para informar, documentar, ilustrar: sencillamente para mostrar y contar. Somos capaces de comprender la mayoría de ellas de forma instantánea: parece que su comprensión no exija más habilidad que la de abrir los ojos y mirar. De hecho, cuando vemos fotografías, generalmente no somos conscientes de estar mirando una representación y nos colocamos en la posición del fotógrafo que mira directamente a la escena que se desarrolla delante del objetivo de la cámara. Esta es la magia (y el mito) de la fotografía: es un medio que nos seduce, que nos hace olvidar que se trata de un medio y nos induce a pensar que es un conducto directo hacia la realidad.

– Richard Salkeld, “Cómo leer una fotografía”

Integrismes diversos

Mira que arriba a ser repetitiu i avorrit el debat obert analògic vs digital. Que si el rodet o el píxel. Que si anar a poc a poc o amb presses. Integrismes diversos, festivals i grups de Facebook d’uns i altres. Seminaris i cursos i gurus. Que si això és millor i els altres no en teniu ni puta idea de fotografia. Sincerament… sou una colla de pesats!!!

Jordi V. Pou

Trazando la ciudad

traces

Tras varios meses de trabajo, mañana jueves 8 de mayo a las 19h se inaugura la exposición “Traces” en la galería Tagomago, situada en el número 6 de la calle Santa Teresa en el barrio de Gracia de Barcelona.

“Traces” es un proyecto colectivo para experimentar el concepto de “deriva” propuesto por el filósofo Guy Debord y verificar su capacidad para documentar un espacio urbano desde distintas perspectivas con una metodología común, creando un mapa psicogeográfico de la ciudad.

Partiendo de esta premisa, el 7 de diciembre de 2013 Pedro Arroyo, Marcelo Aurelio, Olga Balibrea, Francisco Navamuel, Fran Simó, Ester Villaescusa y un servidor fotografiamos Barcelona guiados por la intuición. El punto de partida de cada autor se escogió por sorteo. Al terminar el recorrido, ese mismo día cada fotógrafo entregó 100 fotos para que otro autor, también elegido por sorteo, realizara una edición de 21 fotografías.

Aunque al principio tenía mis dudas sobre el proyecto, estoy muy contento con el resultado. Gracias al trabajo de mis compañeros de aventura, la colaboración de amigos y la confianza del galerista Vicenç Boned, que nos ha dejado total libertad para hacer y deshacer a nuestro antojo, lo que hace unos meses era sólo una idea es hoy una realidad en forma de instalación, colección de libritos autoeditados y app para iPad e iPhone.

Memoria

Fotografiamos para recordar, se fotografía a los seres queridos para salvar el recuerdo, para luchar contra su desaparición. Sabemos que nuestra memoria es débil, que interpreta, que escoge y que se acompaña de vacíos importantes, voluntarios o involuntarios, y por eso queremos confiar a la fotografía el trabajo sucio de mantenerla viva. Quizás es una empresa vana, porque, al fin y al cabo ¿se puede llegar a conocer realmente algo mediante la fotografía, o sólo se obtiene una simple apariencia del conocimiento? Podría ser que, inconscientemente, estuviéramos construyendo el gran edificio de nuestra memoria sólo con el trazado borroso que un día quedó de nosotros en una placa fotográfica.

Y es que las fotografías no podrán sustituir nunca a la memoria. Incluso es posible que nos retengan absurdamente a su lado y no nos dejen fluir por el pasado con más libertad. Las fotografías no hablan, no pueden hablar, y esto es más doloroso cuanto más melancólica es la evocación de quien aparece en ellas, alguien que ya ha desaparecido, por ejemplo, y la presencia fotográfica del cual va colonizando y contaminando el resto de recuerdos de manera lenta y poderosa. Por eso creo que Jean Paulhan tenía razón cuando escribió: “hay que advertir desde ahora a nuestros nietos que no tenemos nada que ver con las tristes imágenes que conservarán de nosotros”.

– Clemente Bernad, “Diarios íntimos”

¡El Photobook Club Barcelona estrena web!

Ya han pasado más de dos años desde que echó a andar el PhotoBook Club Barcelona, un encuentro abierto impulsado por el fotógrafo Jon Uriarte cuyo objetivo es reunir periódicamente a los amantes de los libros de fotografía para mirarlos, analizarlos, criticarlos, compartirlos y disfrutarlos.

Ayer domingo 26 de enero se celebró la decimosegunda sesión del Photobook Club Barcelona en el estudio de la diseñadora Inés Casals. Esta sesión supuso un punto y aparte en la corta historia del club. Jon dejó la organización y coordinación del mismo en las manos de un equipo formado por los fotógrafos Carlos Pericás, Lea Tyrallová, Paco Navamuel y un servidor.

Uno de los primeros proyectos que hemos puesto en marcha es una web que, entre otras cosas, reúne (casi) todos los libros que la gente ha llevado en las sesiones realizadas hasta el momento. Yo mismo me he encargado de desarrollarla basándome en la imagen gráfica ideada por Salva López y el trabajo que hice para Have a Nice Book hace un tiempo.

Nuestra idea es ir llenando la web de contenido y así no estar atados exclusivamente a Facebook, la plataforma que hasta ahora se ha usado para difundir todas las actividades del club.

Sobra ruido

Respecto a qué falta o qué sobra en el entorno fotográfico. Creo que sobran muchas cosas,… y entre ellas están los egos de la fotografía, esa compulsión hacia el reconocimiento en los que empiezan, a ser un talento emergente, recibir aplausos, el afán de medrar, a veces desmedido y a mayor gloria de fatuos egos y narcisos, en aquellos que han conseguido un reconocimiento o una fama. Sobran los aplausos en la fotografía, pero sobre todo el deseo ávido de conseguirlos. Sobra ruido.

– Óscar Molina, Sales de plata