El pasado sábado 6 de marzo asistí a la primera edición de Caja Azul, un encuentro de fotógrafos, teóricos y aficionados para reflexionar y debatir alrededor de la fotografía.
Esta primera edición contó con la presencia de Alfons Rodríguez, Rafael Badia, Paco Elvira, Maria Rosa Vila y Manel Úbeda como ponentes. Aunque todos ellos aportaron reflexiones interesantes, me gustaría destacar algunos puntos de la intervención de Manel Úbeda, que habló del papel de la docencia y su responsabilidad con respecto a los próximos fotógrafos y su forma de entender la fotografía. Concretamente, habló de la falta de referentes fotográficos que tienen los estudiantes de primero y del escaso interés de éstos por tenerlos a pesar de la cantidad de información que la red pone a su alcance:
“Cuando hablamos con estudiantes de primero de fotografía nos tropezamos con una evidencia tremenda: éstos, en general, no tienen referentes. Una situación que no es extrapolable a ningún otro medio. Un crío al que le gusta el fútbol con poquitos años tiene sus ídolos. Cualquier aficionado al baloncesto sabe perfectamente qué jugadores españoles están en estos momentos en la NBA. Cualquier aficionado al motor sabe qué piloto está en la F1, con qué escudería y qué coche conduce. En cambio, sorprendentemente, la mayoría de estudiantes de primero de fotografía no saben quién es quién en el mundo de la fotografía, pero manifiestan que les gusta la fotografía. O sea, vendría a ser como el que le gusta la montaña pero no va nunca a la montaña.”
One Comment
La falta de referentes fotográficos es extendible a todas las edades. La falta de cultura fotográfica es brutal. Casi ningún fotógrafo social o publicitario de este país sabría decirte quien es Robert Frank o Walker Evans, por poner un ejemplo.