Magia y mito

La mayoría de las fotografías existen para informar, documentar, ilustrar: sencillamente para mostrar y contar. Somos capaces de comprender la mayoría de ellas de forma instantánea: parece que su comprensión no exija más habilidad que la de abrir los ojos y mirar. De hecho, cuando vemos fotografías, generalmente no somos conscientes de estar mirando una representación y nos colocamos en la posición del fotógrafo que mira directamente a la escena que se desarrolla delante del objetivo de la cámara. Esta es la magia (y el mito) de la fotografía: es un medio que nos seduce, que nos hace olvidar que se trata de un medio y nos induce a pensar que es un conducto directo hacia la realidad.

– Richard Salkeld, “Cómo leer una fotografía”