¡Haced muchas fotos!

Penelope Umbrico

«¡Haced muchas fotos!»: así nos desean los amigos que disfrutemos de un viaje, y nosotros les hacemos caso. Cada año se hacen casi un trillón de fotografías de cualquier cosa que pueda fotografiarse: familias, comidas, paisajes, coches, dedos, gatos, pasta de dientes, tubos, cielos, semáforos, atrocidades, pomos de puertas, cascadas, una incontenible mezcolanza que no solo cataloga el mundo de las cosas visibles, sino que aumenta su abundancia. Estamos rodeados por tantas descripciones de cosas como de cosas en sí mismas.
Las consecuencias son numerosas y complejas: más placer inmediato, más información y una experiencia de la vida más cosmopolita para muchísimas personas, pero también una exposición constante a lo ilusorio y un conocimiento íntimo de lo falso. Cada pocos segundos te llega una fotografía, y la lingua franca es la exageración. Se ha vuelto difícil plantarse envuelto en la gloria de una sola imagen, como hacían antaño quienes contemplaban un cuadro. La marea de imágenes ha aumentado nuestro acceso a maravillas y al mismo tiempo ha disminuido nuestra capacidad de sorpresa. Vivimos en un exceso inevitable.

– Teju Cole, “Quien lo encuentra se lo queda”

Primeros pasos con WordPress

Hace un tiempo colgué por aquí una pequeña guía para usuarios principiantes de Indexhibit 2. Actualmente, recurro al gestor de contenidos WordPress para montar porfolios artísticos y apenas uso ya Indexhibit.

Con el mismo espíritu con el que hice el tutorial de Indexhibit, he escrito ahora una guía que pretende servir de apoyo a todas aquellas personas que deseen dar sus primeros pasos en la gestión de una web realizada en WordPress. Este manual está dirigido principalmente a gente que solo se tiene que encargar de administrar los contenidos de una web ya montada y no cubre la instalación del propio WordPress en un servidor ni aspectos como la instalación de plugins y plantillas o la personalización de una web. Al final del mismo hay un par de anexos dedicados a la extensión Polylang para administrar webs multidioma y la extensión WooCommerce para gestionar tiendas online.

Con el lanzamiento a la vuelta de la esquina de la versión 5.0 de WordPress, que incorpora un editor de contenidos totalmente renovado, esta guía resultará obsoleta en poco tiempo, por lo que probablemente en un futuro tendré que crear un nuevo manual que abarque la nueva versión de este popular gestor de contenidos.

La continuidad de las ciudades

Todas las ciudades son una única ciudad. Lo interesante es encontrar, en esta continuidad de ciudades, las diferencias de textura menos obvias: los signos, las marcas, los ensamblajes, las cosas escondidas a simple vista en cada paisaje: cómo varían las farolas y las señales de tráfico, las tipografías más comunes, las pequeñas variaciones en los códigos de construcción, los anuncios efímeros, la manera como se pintan las paredes, el cambio evidente en la gama de tonos en el vestuario de la gente, el color de la ausencia humana, el equilibrio entre los productos industriales y aquellos hechos a mano, los mayores o menores niveles de acabado, la melodía visual de las infraestructuras al interactuar con el terreno: pared, techo, planta, cable, alcantarilla; lo que está en todas partes pero en todas partes es ligeramente diferente.

– Teju Cole, “Blind Spot”

Tendencias

Las tendencias artísticas han contribuido a cuestionar los principios formales del lenguaje; la poesía, en su otro papel se debate y explora los recursos del lenguaje con diferente finalidad: seguir explorando a través del ‘yo’ los aspectos invisibles que se dan en toda realidad o, en otro término, desvelar y revelar lo latente que se amaga en lo representado. La finalidad de la poesía no es cuestionar sino explorar. Estos dos aspectos, cuestionar y explorar, son antagónicos como principios creativos pero complementarios en la necesidad de dar evolución al lenguaje en sus diferentes manifestaciones. No obstante, la contemporaneidad parece decidida a querer anunciar y constatar el final de la fotografía como poesía al ser considerada como un vestigio del pasado porque el ‘yo’ ha dejado de estar considerado en el arte como principio aglutinador; un aspecto que se extiende a cualquier otra disciplina artística. No se ha entendido —o no se ha querido entender— que el hecho de que surjan nuevas tendencias artísticas no es motivo para confinar las manifestaciones de la poesía a un lejano y apartado escollo por su forma de interpretar el arte.

– Llorenç Raich, “Fotografía como poesía”