La continuidad de las ciudades

Todas las ciudades son una única ciudad. Lo interesante es encontrar, en esta continuidad de ciudades, las diferencias de textura menos obvias: los signos, las marcas, los ensamblajes, las cosas escondidas a simple vista en cada paisaje: cómo varían las farolas y las señales de tráfico, las tipografías más comunes, las pequeñas variaciones en los códigos de construcción, los anuncios efímeros, la manera como se pintan las paredes, el cambio evidente en la gama de tonos en el vestuario de la gente, el color de la ausencia humana, el equilibrio entre los productos industriales y aquellos hechos a mano, los mayores o menores niveles de acabado, la melodía visual de las infraestructuras al interactuar con el terreno: pared, techo, planta, cable, alcantarilla; lo que está en todas partes pero en todas partes es ligeramente diferente.

-Teju Cole, “Blind Spot”

Tendencias

Las tendencias artísticas han contribuido a cuestionar los principios formales del lenguaje; la poesía, en su otro papel se debate y explora los recursos del lenguaje con diferente finalidad: seguir explorando a través del ‘yo’ los aspectos invisibles que se dan en toda realidad o, en otro término, desvelar y revelar lo latente que se amaga en lo representado. La finalidad de la poesía no es cuestionar sino explorar. Estos dos aspectos, cuestionar y explorar, son antagónicos como principios creativos pero complementarios en la necesidad de dar evolución al lenguaje en sus diferentes manifestaciones. No obstante, la contemporaneidad parece decidida a querer anunciar y constatar el final de la fotografía como poesía al ser considerada como un vestigio del pasado porque el ‘yo’ ha dejado de estar considerado en el arte como principio aglutinador; un aspecto que se extiende a cualquier otra disciplina artística. No se ha entendido —o no se ha querido entender— que el hecho de que surjan nuevas tendencias artísticas no es motivo para confinar las manifestaciones de la poesía a un lejano y apartado escollo por su forma de interpretar el arte.

– Llorenç Raich, “Fotografía como poesía”