Arte político

Uno de los motivos por los que no me gustan en particular las películas políticas es que están hechas sólo de “momentos álgidos”, es decir, los acontecimientos están representados uno tras otro sin apenas tregua y acaban por parecer irreales. La vida también está hecha de pausas, de transiciones, de silencios, y en las películas políticas no se da espacio a estos momentos. Sin estos “momentos de transición”, que a mi modo de ver son los más auténticos, una historia pierde interés.

– Michelangelo Antonioni