Veinte maneras de desaparecer

En el instante preciso en que la puerta se cerró, olvidé la calle cubierta de hojas, los carruajes y los carros de los tenderos que pasaban, olvidé esa suerte de fuerza gravitacional que me empujaba a la disciplina y la obediencia del hogar, olvidé cualquier miedo o vacilación, olvidé la discreción, olvidé la realidad cotidiana de esta vida. En un instante, me convertí en un niño alegre y maravillado en otro mundo.

El anterior fragmento de texto pertenece al cuento “La puerta en el muro”, escrito por H.G. Wells, autor conocido principalmente por sus libros de ciencia ficción como “El hombre invisible” o “La guerra de los mundos”. Lionel Wallace, el protagonista de la historia, guarda un pequeño secreto. Cuando tenía cinco años, caminando por una calle, vio una misteriosa puerta verde en un muro blanco. Al atravesarla, se encuentra con un paraíso habitado por seres extraordinarios que lo envuelve en la más absoluta felicidad. Pero todo tiene un final y, tras un periodo de tiempo que no puede recordar, es devuelto a la vida real. Pasan los años y Wallace emprende una exitosa carrera como político. Sin embargo, ese recuerdo de infancia nunca le abandona. Wallace aprende a vivir con esta gran pena, hasta que, de repente y sin ninguna explicación, la puerta se le vuelve a aparecer en varios momentos decisivos de su vida. Pero el miedo a no cumplir con las expectativas que los demás tienen sobre él le impedirá volver a cruzarla.

Este deseo de escapar de una vida llena de sinsabores es el punto de partida de “20 ways to disappear”, el nuevo trabajo de Enric Montes, un fotógrafo al que sigo con interés desde que publicó el primer volumen de su trilogía “El buscador de prodigios”.

Enric Montes

“20 ways to disappear” supone una nueva incursión en el personalísimo universo de este autor. Con la ayuda de su inseparable cámara compacta, Montes ha vuelto a crear una serie de imágenes envueltas en una atmósfera cargada de simbolismo. Como ya ocurría en los libros de la trilogía de “El buscador de prodigios”, la abstracción, sin perder en ningún momento el vínculo con la realidad, es un elemento importante en este nuevo trabajo. Las composiciones austeras, despojadas de todo elemento accesorio y superfluo, están aquí al servicio de la intención del autor, hablarnos del anhelo de desaparecer.

Enric Montes

Una presentación muy cuidada y atractiva redondea el conjunto. Desde la presencia de una huella dactilar del fotógrafo en la portada (realizada manualmente en cada una de las 200 copias del libro), pasando por la ausencia de cosidos, grapas o cola que sujeten las páginas, hasta la inclusión de la cita que abre esta entrada impresa con una tipografía que parece desvanecerse, todo está pensado hasta el mínimo detalle acorde con la temática de la obra.

Enric Montes

El libro ya se encuentra disponible en librerías como Kowasa, La Central o La Parada. O, si lo preferimos, podemos saltarnos los intermediarios y comprar el libro en la tienda online del autor.

¡Muy recomendable!

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