Mundos en miniatura (II)

En esta nueva entrada de la serie “Mundos en miniatura”, dedicada a hacer un repaso de la obra de autores que utilizan miniaturas en su trabajo, hablaré de cuatro artistas que tienen en común el uso de todo tipo de alimentos para construir los escenarios donde los protagonistas de sus obras se desenvuelven.

Comenzamos hablando de Minimiam, nombre artístico de la pareja formada por la japonesa Akiko Ida y el francés Pierre Javelle. Inspirados por artistas tan diversos como Magritte, Pierre & Gilles o Gary Larson, en pocos años este dúo se ha hecho un nombre en la escena internacional gracias a sus peculiares creaciones artísticas en torno al mundo de la comida.

Minimiam

Presentadas siempre en dípticos, las imágenes de Ida y Javelle nos muestran pequeños mundos poblados por diminutos personajes enfrascados en las tareas más mundanas de la vida cotidiana sobre todo tipo de alimentos. La primera imagen de cada par nos muestra un primer plano de uno o varios individuos en un escenario indeterminado, mientras que la segunda nos enseña una vista general de la misma escena, revelando un giro inesperado y, con frecuencia, divertido.

Minimiam

Como ya vimos en la primera parte de esta serie de entradas, las obras de algunos de los artistas que trabajan con miniaturas tienen un trasfondo crítico. Éste es también el caso del trabajo del fotógrafo Matthew Carden. Las imágenes de Carden pretenden hacernos reflexionar sobre la paradoja que supone que el comer sea al mismo tiempo una necesidad y un placer. El objetivo de este artista, que es además miembro colaborador de la asociación ecogastronómica Slow Food, es concienciarnos de la importancia que tiene la comida en nuestra vida. A través de la yuxtaposición de pequeñas figuras y alimentos aparentemente gigantes, Carden quiere hablarnos de la abundancia en un mundo en el que más de un tercio de la comida que se produce acaba en el cubo de la basura.

Matthew Carden

Hacernos reflexionar sobre la relevancia de la comida en nuestro día a día es también la intención que persigue el americano Christopher Boffoli, fotógrafo que descubrí gracias a mi amigo Paco. Inspirada en los trabajos con miniaturas de los hermanos Jake y Dinos Chapman y los de la pareja Walter Martin y Paloma Muñoz, su serie “Big Appetites” pretende poner en evidencia la relación disfuncional que tienen los estadounidenses con la comida. Las imágenes de Boffoli nos muestran a personajes diminutos que intentan llevar a cabo sus vidas con normalidad en un mundo que les queda muy grande.

Christopher Boffoli

Acabo esta entrada hablando de Willy Rojas, cuyo trabajo está expuesto de forma permanente en la galería Villa del Arte en Barcelona. Esquiadores que descienden por una montaña de sal, submarinistas que bucean en un huevo frito o excursionistas que trepan por un racimo de uvas son algunos de los ejemplos del alcance de la imaginación de este fotógrafo.

Willy Rojas

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5 comentarios en “Mundos en miniatura (II)”

  1. El tema es excelente, es más que una miniatura dibujada. Creo que hay un tema implícito y es el susurro, algo que no tiene forma- es un fonema, un gesto y se entiende. Este momento es casi imperceptible pero fundamental, para la vida del ser sensible del ser-universo que todo lo ve pero nada se capta y al final se recuerda el entorno.

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