Jorge Barbi: El final, aquí

13 de octubre de 1936. 11 de la mañana. El cabo de la Guardia Civil de la localidad gallega de Baiona González Pena irrumpe, acompañado de dos falangistas, en la casa de Ventura Pérez, un anciano ciego que estaba al cuidado de una criada conocida en el pueblo como Perfecta, ante el chivatazo de que allí se escondían los hermanos Luís y José López Luís, uno de ideología socialista y el otro, anarquista. El asalto acaba con uno de los falangistas herido de muerte y los dos hermanos abatidos por las balas mientras intentaban escapar del lugar.

Los falangistas, ávidos de venganza por la muerte de su compañero, deciden días más tarde imponer un castigo ejemplarizante al resto de la población. La madrugada del 15 de octubre suben a una camioneta y se dirigen a Vigo. Allí visitan un frontón que hacía las funciones de cárcel y suben a nueve hombres, cinco naturales de Baiona y cuatro de Panxón, que permanecían allí encerrados por haber pertenecido a sindicatos agrarios o marineros. La camioneta se vuelve a poner en marcha en dirección a Baiona y sobre la una de la madrugada se detiene junto al mar en una de las curvas de la carretera. Allí, los detenidos son obligados a salir y, maniatados y con los ojos vendados, son fusilados a sangre fría. Desde entonces, esa curva es conocida como “A Volta dos Nove” y nueve cruces pintadas a mano mantienen latente en la memoria el trágico suceso que allí ocurrió.

A Volta dos Nove, Baredo, Pontevedra

Este fatídico episodio es el germen del trabajo “El final, aquí” del gallego Jorge Barbi, artista multidisciplinar que descubrí por casualidad durante una visita a la Mediateca del CaixaForum de Barcelona. El proyecto recoge las fotografías realizadas por el artista en torno a sus investigaciones sobre la memoria histórica. Son fotografías de paisaje que evocan, como indica el nombre del trabajo, lugares que habitualmente pasan desapercibidos y en los que fueron asesinadas miles de personas en la Guerra Civil Española.

Olmedillo de Roa, Burgos

Viguera, La Rioja

Para llevar a cabo este proyecto, Barbi recorrió más de 10.000 km por la Península Ibérica entre 2003 y 2007. A partir de la información publicada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y otras asociaciones sobre las exhumaciones, el artista pudo reunir datos precisos de lugares de fusilamientos en zonas rurales, lugares aislados que se mantenían prácticamente inalterables desde aquellos días.

Marinaleda, Sevilla

Puente Alberche, Talavera de la Reina, Toledo

“El final, aquí” se suma así a la lista de proyectos fotográficos que giran en torno al paisaje y la memoria, en la que también encontramos trabajos como “For most of it I have no words” de Simon Norfolk, “Campos de Batalla” de la pareja Bleda y Rosa, o el reciente proyecto de Eduardo Nave sobre los espacios marcados por los atentados de la banda terrorista ETA. Son trabajos que van más allá de los límites impuestos por el manido género de la fotografía de paisaje, centrando su atención en lugares comunes donde aparentemente nunca ocurrió nada, hasta que la historia invisible que encierran los carga de singularidad.

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