You like this

The danger with the infinite accessibility of the web is that we can find ourselves only looking at photographs that are immediately seductive or simply popular in the networks around us. Work that might be deemed quiet, challenging or even just off-putting can get totally bypassed. Moreover, if our interaction with photography is limited to a ‘Like’ button or the 140-character equivalent, we run the risk of never getting beyond the surface of images and of not developing an understanding of why we like or dislike something. Given the demise of arts criticism in traditional media, this kind of critical thought is arguably more important than ever.

(full article)

4 reflexiones sobre “You like this

  1. La reflexión es interesante pero no sé si estoy del todo de acuerdo. Esa inmediatez y consiguiente caducidad en el tiempo de la información en las redes sociales afecta no sólo a las fotografías sino a TODA la información que circula por ellas.

    Pero para mí eso no significa que se deje a un lado la reflexión que merecen ciertos contenidos, porque las redes sociales en sí mismas tampoco son un espacio de reflexión profunda. Por lo menos yo, las considero un espacio de movimiento continuo, como un mar en el que sólo ves crestas de olas. Luego, si esa cresta de ola te llama la atención, puedes sumergirte hasta las profundidades por tu cuenta, con toda la tranquilidad, serenidad y espíritu crítico que desees.

    El hecho de alejar el arte de museos, galerías y espacios clásicos donde hay una mente que filtra previamente el contenido para el usuario no me parece ni bueno ni malo: la red se vuelve una selva de contenidos como la vida misma, y del mismo modo que permite que descubramos obras marginales, excepcionales o totalmente desconocidas también favorece la cultura de masas, el amarillismo y el “arte” de consumo generalizado. Faltaría más.

  2. Si te lees todo el artículo verás que el autor en ningún momento se declara en contra de la red, todo lo contrario. Únicamente se lamenta de que la aparición de herramientas como Twitter o Facebook haya desincentivado considerablemente otros formatos que invitan a la reflexión más pausada, como por ejemplo los blogs, cosa con la que estoy bastante de acuerdo.

  3. Bueno, siempre habrá un espacio para todo… Antes de las redes sociales los blogs seguramente tenían más relevancia, pero no creo que uno se coma lo otro. Son formatos diferentes para momentos y públicos distintos. Y la prueba es que me tienes aquí, comentándote, y eso que debería estar trabajando…! 🙂

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